¿Qué es el melasma?
El melasma es una afección de la piel que causa la aparición de manchas oscuras o hiperpigmentadas, generalmente en el rostro, especialmente en mejillas, frente, nariz y labio superior. Es más común en mujeres y suele estar relacionado con cambios hormonales, exposición al sol y predisposición genética.
Las principales causas del melasma incluyen:
- El estrés, el no dormir bien, la mala alimentación…
- Cambios hormonales: Embarazo, uso de anticonceptivos hormonales o terapia de reemplazo hormonal pueden desencadenarlo (de ahí su apodo “paño del embarazo”).
- Uso de ciertos cosméticos o medicamentos: Algunos productos pueden irritar la piel y agravar la pigmentación.
Tratamiento y prevención:
El melasma es una condición crónica, se puede tratar de dormir el problema pero no hay nada que lo quite de raíz y puede ser difícil de tratar. Algunas opciones incluyen:
- Protección solar estricta con protector solar de amplio espectro.
- Cremas despigmentantes
- Peelings químicos profundos.
¿Para qué sirve?
El peeling químico actúa en el melasma exfoliando las capas superficiales de la piel para reducir la hiperpigmentación y estimular la regeneración celular. Su acción depende del tipo de ácido utilizado y la profundidad del peeling. Porque no láseres?
Puede empeorar la hiperpigmentación en algunos casos. Esto se debe a varios factores:
- Riesgo de hiperpigmentación postinflamatoria: El melasma es una condición en la que los melanocitos (células que producen melanina) ya están hiperactivos.
- El calor y la energía del láser pueden irritar la piel y estimular aún más la producción de melanina, causando manchas más oscuras.
- Efecto rebote: En algunos pacientes, la piel responde inicialmente con aclaración, pero luego el melasma vuelve con más intensidad.
- El melasma es una condición crónica: No se elimina por completo con láser, y sin un buen mantenimiento (protección solar, cremas despigmentantes), puede regresar rápidamente.
